Un susmurai en la Hiru Haundiak 2014

Escrito por  - Viernes, 20 Junio 2014 23:00

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Este fin de semana he vivido una experiencia: la Hiru Haundiak.

 La Hiru Haundiak es una prueba de ultrafondo que se celebra en el pais vasco desde 1987 con 100km de recorrido y un desnivel acumulado de 10.000 metros. Recorres las tres provincias vascas y haces cima en los tres montes míticos de Gorbea, Anboto y Aizkorri.

 Fuimos seis valientes desde Málaga y nos faltó Enanito Verde que dos días antes sufrió un virus estomacal y quedó fuera de juego. Mala suerte, aunque seguro que se plantea retos mayores.

 hiru4La prueba se inicia la noche del viernes al sábado a las 0:00 horas y dispones de 24 horas para completarla. El primer tramo se extiende hasta el km 28 donde se encuentra el primer avituallamiento sólido (el primer avituallamiento líquido fue en el km 20). El punto fuerte de este tramo es la subida al Gorbea en la provincia de Vizcaya; yo pasé por la cima a las dos de la madrugada y quedé impresionado con la cantidad de gente que había a esa hora en la cima animando, gritando y tocando cencerros, a pesar de la tremenda ventisca que soplaba.

hiru5El segundo tramo se extiende hasta el km 60 donde está el segundo avituallamiento sólido. En este tramo se encuentra la principal dificultad técnica de la prueba, la subida al Anboto en la provincia de Guipúzcoa, una montaña de roca que exigía un esfuerzo de cuadriceps inhumano en la subida y muy peligrosa en la bajada. Hasta ese momento me mantuve entero, pero luego me esperaba otra cima, el Orixol, que terminó de desgastarme antes de llegar al avituallamiento a reponer fuerzas.

 

hiru3El último tramo cubre los últimos 40 km y resultó el más difícil de todos. Coincide con las horas de mediodía y con el cansancio acumulado en la prueba más el que traía del viaje, comenzó a darme un bajón importante. La puya llegó cuando iniciamos una zona de Molinos de energía eólica. 78 molinos a lo largo de casi 10 km en un constante sube y baja de fuertes pendientes; un infierno. Interminable. Además me resultó muy incómodo porque no parecía naturaleza montañera, sino artificial, con el ruido constante de los molinos y una gran ventolera. Este infierno unido al cansancio me afectaron psicológicamente hasta el punto de pensar en abandonar en el siguiente punto de control en el km 80, ya que sabía que después venía la más fea del baile, el Aizkorri en el km 87.


hiru6Sin embargo, conseguí reponerme y siendo consciente de que llevaba tiempo de margen, decidí continuar y me puse como meta coronar el Aizkorri para agarrar el hacha que corona su cima. Efectivamente, durante los 3 kms de ascensión al Aizkorri fui mejorando anímicamente, a lo que contribuyó un montañero vasco con el que mantuve una amena charla sobre los montes vascos.


Una vez coronado el Aizkorri ya sabía que llegaba a meta aunque fuera arrastrándome. Los últimos 10 km se me hicieron eternos, pero consegui llegar a meta en 22 horas y un minuto. Brutal.

hiru7Es una prueba muy dura y exigente, pero merece la pena por conocer esa zona tan espectacular.

Como podeis imaginar la camiseta y el pañuelo susmurai causaron muchas miradas de odio, pero también debo reconocer que se me acercaron muchos para darme conversación amable y abierta sobre las montañas y los 101.